miércoles, 21 de junio de 2017

Perros de la Recoleta

arturo perez reverte
Publicado el 18 de junio de 2017 en XL Semanal.

Desde hace casi treinta años, la Recoleta es mi barrio cuando viajo a Buenos Aires. Y cada día, haga lo que haga, camino cinco minutos desde mi hotel hasta el lugar donde, invariablemente, desayuno tres medias lunas con un vaso de leche tibia mientras hojeo los diarios o un libro junto a las sombras gratas de Borges y Bioy Casares. Ese lugar es el café La Biela, en su esquina formidable desde la que, a través de los ventanales, puedo contemplar el espectáculo diario de lo que más me alegra el corazón cuando estoy en esta ciudad: los perros de las casas vecinas a los que sus cuidadores sacan a pasear en grupos, atraillados y pacíficos, y sueltan un rato para que jueguen en el césped que hay ante los grandes magnolios. Esos perros de la Recoleta son perros felices, chuchos bien, que tuvieron la fortuna de caer en casas donde se les cuida e incluso mima, a diferencia de los otros infelices que vagan por los barrios más humildes de la ciudad, o son abandonados en cualquier sitio cuando dejan de ser graciosos cachorros. Al menos éstos que veo pasar ante La Biela están a salvo, dentro de lo que cabe. Y eso alivia un poco mi tristeza cuando pienso en sus camaradas con menos suerte en el mismo Buenos Aires, en España, en tantos lugares del mundo donde la infamia del ser humano desprecia, o maltrata, su lealtad y su nobleza.
En el último viaje, sin embargo, esos ratos felices de la Recoleta se han visto empañados por una pérdida. Si es cierto que sigo desayunando en La Biela, ya no puedo ocupar mi mesa habitual en la Munich, que durante tres décadas fue el lugar al que estuve yendo a comer o cenar, solo o con mis amigos. El restaurante Munich –para los asiduos, la Munich– había nacido en 1930 en forma de lechería, que doce años después se transformó en restaurante de estilo alemán. Lo descubrí en 1982, cuando fui a cubrir la guerra de las Malvinas, y desde entonces casi no hubo día en Buenos Aires que no pasara por allí. Ahora, sin embargo, ya no existe. Lo vendieron sus dueños y, según me cuentan, proyectan construir allí un edificio de doce plantas, clavando un clavo más, uno de muchos, en el ataúd de uno de los barrios más personales y elegantes de la ciudad.
Murió la Munich, como digo. Cerró hace unos meses tras una triste agonía a la que tuve el desconsuelo de asistir. Sus dueños, pendientes de la venta que ya negociaban, la dejaban fenecer como en el tango, y así la vi en mis últimas visitas: sola, fané y descangallada. Durante el último año se había desplomado la calidad de la comida, todo era un enorme descuido, y sólo me ataba al lugar la profesionalidad perfecta de los viejos camareros de chaqueta blanca; que, aunque se les debían varios sueldos, hacían cuanto estaba en sus manos por ser fieles a lo que habían sido. Los clientes de toda la vida, familias en domingo, señores bien vestidos, señoras a las que podía uno llamar señoras sin que le diera la risa floja, seguían acudiendo al restaurante de ambiente tirolés de cabezas de ciervo, manteles blancos y manteca en platitos de aluminio. Pero ya ni el bife era el bife, ni los riñones o criadillas merecían la pena, la omelette de alcauciles estaba para devolverla a la cocina, y las espinacas a la crema brillaban por su ausencia. José Manuel, el viejo, seco y perfecto maître asturiano, jubilado justo cuando empezaba el declive, ya me lo había anunciado: «Vienen otros tiempos, don Arturo. Por suerte yo no voy a estar aquí para verlos». Al despedirnos, me regaló una taza de café con el nombre de la Munich. «A saber dónde acabarán las otras», dijo.
Ahora he vuelto a la ciudad, y al Alvear, y a La Biela, y a caminar unas cuadras hasta la librería Cúspide y las otras –cada vez menos– que aún no desaparecieron del barrio. Y al pasar ante la Munich, cerrada, me he detenido un momento, a recordar. La vieja placa de bronce sigue atornillada junto a la puerta, y por un momento lamenté no tener veinte años menos para venir de noche con un destornillador y jugármela robando esa placa que a nadie importa ya. Lo malo de vivir demasiado, o casi, es que asistes al final de muchas personas y de muchas cosas a las que da pereza sobrevivir. Tu mundo se desvanece y el paisaje se despuebla. Eso es lo que pienso, parado ante la placa que soy demasiado viejo para robar. Miro a mi alrededor, desolado, y entonces tengo la suerte de ver que un grupo de perros atraillados pasa por la vereda, moviendo el rabo. Y me consuelo pensando que al menos, en esta ciudad que tanto amo, todavía hay perros felices, hay libros en las librerías, el Puentecito permanece abierto en Barracas y Gardel sigue cantando en Buenos Aires.

lunes, 12 de junio de 2017

LA TEMPORADA DE LAS LIGEREZAS

LA TEMPORADA DE LAS LIGEREZAS
Nueva novela de intrigas de Alejandro Marin.                                 
En esta oportunidad es el asesinato de un  importante industrial italo-argentino lo que convoca a Jordi Gonorria, economista y casi profesional de la cocina, y al comisario  Quito Verdudo.  
La ficción transcurre en Punta del Este, seguramente el sitio para el ocio con mas carácter internacional de Sudamérica. Se desarrolla en ese ambiente  frívolo que arropa la vulgaridad de su tiempo de verano, enmascarado por la afectación de lo aparente que es  el snobismo y los trazos de refinamiento que le dan cierta distinción al lugar.                                          
No pueden estar ajenos a ello todos los personajes que acostumbran poblar cada temporada.  Incluyendo las “celebrities”, los arribistas y los pillos.  Ni la exhibición de poder y desenfado que permite  la abundancia Atmósfera que invita  a dejarse llevar por  los siempre bienvenidos placeres mundanos, abandonando  remilgos sexuales y maneras mojigatas.
Tampoco nuestros personajes pueden mantenerse ajenos a ese ambiente en el que transcurre la historia, cuyo carácter es definido por la ironía y el erotismo. Una entretenida narración, que también nos lleva a conocer historias de cocina,  enigmas económicos,  y coloridos e inopinados  enredos terrenales de respetadísimos intelectuales.

Disponible Tienda KINDLE de AMAZON

martes, 16 de mayo de 2017

HOMENAJE A LA NOBLEZA

"Si no sos capaz de defender el derecho de tu peor enemigo de la misma forma en que defendés el derecho de tu propio hijo, entonces no hables de derechos humanos; no hables de justicia"

Graciela Fernandez Meijide

viernes, 5 de mayo de 2017

ESPERANDO EL DESTINO



A story that begins in a charity party in the south of Spain; continues through Asunción, capital of Paraguay; ciudad del Este, capital of unlawful activities and finishes in Buenos Aires.
Our now friends, Jordi Gonorria, economist who also plays the role of amateur “chef” and the former police inspector Quito Verdudo, rub shoulders with the human trafficking mafia and with the politicians that rig them.
A tough story, traced by a doomed fate, that even though some passages may amusse us, in others load us with the anguish produced by this modern way of enslaving and abusing of the helpeless. As it is already a custom, they are accompanied by the usual friends and characters arised from the story, the literature and even from the movies. And they end up stumbling with astonishing revelations of  current issues which the media published in front pages not long ago.
In the itinerary, our economist-cook some times enjoys and others bears his emotional and erotic hieroglyphs. And he makes time to offer us delicious dishes, kitchen stories and hot news about economy and economists.

Available (in spanish) AMAZON KINDLE store.


jueves, 20 de abril de 2017

LIBRO PAPEL O LIBRO DIGITAL?

He leído que una amplia encuesta en el mundo de la edición, difundida en la Feria de Fráncfort en el año 2008, aseguraba que para el 2018 el libro digital superaría al libro papel.
Y, efectivamente, daba la impresión que el libro digital se iba a comer a los chicos crudos. Pero eso, hasta ahora al menos, no ha ocurrido. Y las opiniones son encontradas.
The New York Times publicó, no hace mucho, un reportaje  en el que hablaba del "declive" del libro digital, que fue contestado por otra información en la revista Fortune, que decía más o menos lo contrario.
Una discusión de nunca acabar. Sobre la que cada uno tiene su opinión y su buena razón para elegir a uno u a otro.
De todas maneras, el mercado digital está creciendo según los expertos. Por caso   Iría Álvarez, responsable de desarrollo digital y ventas digitales en Penguin Random House, afirma que "está funcionando menos de lo que esperábamos, pero estamos creciendo a un ritmo de doble dígito, principalmente por el mercado latino y de Estados Unidos". Coincidiendo en este punto de vista  con Santos Palazzi, director de Digital en la editorial Planeta, el otro gigante de la edición en español.
En fin. Vaya a creerles. Imposible dar una respuesta confiable y contundente.
Como esta discusión no se puede saldar, por ahora al menos, les propongo a los afectos al libro papel que husmeen en el mundo digital. Con el solo objetivo de conocer un poco a Jordi Gonorria y a Quito Verdudo. Un poco al menos. Para que estas "criaturas del aire", en el decir de Fernando Savater, puedan hacer nuevas amistades.
Para ello escriban “kindle amazon” en el buscador que usen (google, yahoo, etc). Abran la página y en la ventana escriban el nombre de uno de mis libros. Busquen con la lupa de la derecha y cuando se abra hagan clic – o cliqueen, no se como se dice -  en la foto de la tapa. Y en la siguiente secuencia vuelvan a hacer clic en la foto de la tapa.
No van a descubrir al asesino ni aprender  magníficas recetas. Pero podrán conocer de primera mano a mis amigos Gonorria y Verdudo. Y podrán leer bastante del principio de cada narración.
Para aquellos reacios a incursionar en el mundo de la tecnología, es una buena forma de confraternizar con los libros sin papel.
Y de conocer a “mis criaturas del aire”.




REVISTA LITERARIA RESONANCIAS

En la edición 139 de la prestigiosa revista literaria Resonancias                                                              www.resonancias. org
se publica una crítica sobre las novelas que tienen por protagonistas al economista y cocinero Jordi Gonorria y al también economista y destacado ex jefe de delitos complejos de la policía federal, don Quito Verdudo.

Como podrán apreciar, nuestros amigos están “al loro”. Como diría un amigo español.

martes, 11 de abril de 2017

¡Viva la grieta, viva el amor!

Como todo el mundo sabe, es imprescindible que los argentinos sigamos emputecidos con la famosa grieta y la convulsión política nacional.
No vaya a ser cosa que la conflictividad decline y empiecen a aflorar nuestras propias frustraciones personales, nuestras limitaciones, nuestras miserias, los problemas de pareja, la dificultad para socializar, los complejos de inferioridad, los Edipos no resueltos y finalmente el miedo a la inexorable muerte y a la eterna oscuridad que desemboca en ese profundo y desconocido océano de infinitas almas condenadas al olvido o ya olvidadas.
Yo se que mi misión, amigo lector, es entretenerlo y no tirarle este acoplado de angustia por la cabeza un domingo a la mañana, pero hoy arrancamos así.
Si a la hora de pensar la política tuviéramos en cuenta este concepto básico existencial, entonces sería mucho más llevadero el hecho de cruzarte en plena Avenida 9 de Julio con un atorrante, palo en mano, enmarascarado con el pañuelo shemagh de la falsa intifada bonaerense, al grito de "¡por acá no pasa nadie, gato!”.
Al lado de cualquier drama existencial, este atropello delictivo y autoritario es un sólo un simpático contratiempo cotidiano. Sin embargo, vivimos enloquecidos por cosas como estas y no podemos parar la moto.
En realidad, la famosa grieta de la que tanto nos quejamos y no podemos salir, hace un magnífico aporte a la negación de los verdaderos conflictos de la condición humana.
Por más que uno quiera arrancarse los pelos del upite, es más saludable escuchar las amenazas de Moreno y comprender lo que un inútil fue capaz de hacer con la economía del país, antes que enfrentar a tu propio hijo diciéndote: “papá sós un fracasado, mi máxima aspiración es enterrar el mandato paterno”.
Nos volvemos locos cuando vemos una banda de tipos repartiendo helicópteros de juguete y cantando “Macri basura, vos sos la dictadura”, sin pensar que sería mucho más grave que hoy tu jermu te dijera: “gordo, en lugar de ver el partido tenemos que charlar porque despúes de 30 años de matrimonio me siento deserotizada”.
Sin darnos cuenta, hemos puesto a la grieta por delante de todo y le hemos otorgado un rol trascendente. Nos mantiene vivos, fuertes, encendidos, alertas, entrenados. Pero por sobre todo nos mantiene bien idiotas, que es la manera más fácil de eludir la idea de la muerte y sus afluentes. O sea, nos aleja de lo importante.
Por eso, ya sería hora de ir aflojando un poco con el asunto de la grieta, sin que esto signifique poner en riesgo la acción terapéutica que ejerce sobre las verdaderas angustias del ser humano.
Desde la época que arrancó la falange neofascista de Gvirtz y Sposlky, nos hemos acostumbrado, noche tras noche, a meternos en la cama empastillados. Aunque aquellos dos miembros fundacionales de la grieta ya se rajaron con los millones que cobraron del Estado dejando un tendal de desocupados, la costumbre farmacológica no se ha perdido.
Si bien todavía la realidad política nos sigue dando razones para preocuparnos, pareciera ser que llegó el momento de ir bajando la dosis de Rivotril que habitualmente consumimos durante el zapping de los programas políticos. Ojo, nadie habla de clavarse un editorial de Leuco en ayunas. Vamos de a poco.
¿Cómo terminar con la grieta si es que realmente nos interesa dar vuelta la página, empezar a caminar hacia adelante y ocuparnos de lo importante?
Primero, entendiendo de que se trata. Acá es necesario aclarar que esta famosa grieta no define a dos sectores enfrentados, sino que expone a un sector que manejó el Estado Nacional durante una década y persiguió al otro al que consideró un enemigo de la Patria, del pueblo, de la democracia y de la defensa de los derechos humanos.
Cuando creímos ver dos bandos y descubrimos que uno de ellos controló todo el Estado, entonces no hubo dos bandos, hubo uno solo. Del otro lado, un montón de gente defendiéndose como podía. Esto ya lo aprendimos en el 76.
Segundo: ¿quien empezó con la grieta? Veamos.
En 1983, usted y su cuñado votaron a Alfonsín, verdad? En los ’90, usted y su cuñado se daban manija juntos puteando a Menem, verdad? En 2003, usted y su cuñado se alegraron cuando Menem fue finalmente derrotado y vieron con cierta simpatía a ese raro personaje que llegaba desde Santa Cruz, verdad?
Pero un par de años después, usted se empezó a avivar de lo que realmente era el kirchnerismo y su cuñado no, verdad? A partir de ese momento, su cuñado dejó de ser ese agradable muchacho que se había casado con su hermana para pasar a ser “el basura de mi cuñado”.
La historia familiar demuestra que ambos tienen un pasado político parecido. Sin embargo, un buen día los caminos se bifurcaron y usted no pudo volver a compartir una cena en paz con el basura de su cuñado.
Conclusión: está claro que la grieta la empezó el kirchnerismo. Y posiblemente si llegó con el kirchnerismo, se irá con el kirchnerismo. O sea que se estaría yendo.
Sin embargo la cosa no es tan simple. Hace falta que usted también haga su parte. Entiéndalo amigo lector, hoy el basura de su cuñado es un gato acorralado. Ayúdelo. No lo ofenda más. No vuelva a llamarlo choripanero ni ninguna de esas pelotudeces. No le hable de Boudou, ni de D’Elía, ni de De Vido, ni de Aníbal, ni de ninguno de aquellos a los que la historia ya pasó a retiro. Haga de cuenta que Venezuela y Maduro no existen. Ni se le ocurra tocar de tema de López y la monjita.
Tráigalo de vuelta a la Constitución. Hágalo sentir bien. Busque el demócrata que todo cuñado lleva adentro. Llévelo al territorio del disenso civilizado.
Trate de congraciarse con sus dirigentes, especialmente los que ya se rajaron del kirchnerismo. Por ejemplo, en el asado de hoy, cuando el crápula se siente a la mesa usted le tira un “Che, que interesante las declaraciones de Abal Medina, no?” o “¿Mide bien Randazzo en la provincia?”.
Para que el tipo no crea que usted lo está cargando, cada tanto fije posición y baje un poco de línea: “che, que revelación la piba Vidal, no?? Vaya de a poco. Fíjese bien, antes de meter un bocadillo, que el tipo haya terminado de masticar, no sea cosa que por una simple mención sobre Bonadío se le atragante una achura.
Ya se que no es una tarea sencilla. Pero es el único camino.
Dijo Santiago Kovadloff esta semana: “Argentina no es una Nación, es un escenario de disputa brutal. Somos un conglomerado que pelea por la supremacía protagónica de la realidad”.
Tal vez sea una ventaja. Las naciones, como los seres humanos, últimamente andan con muchos problemas existenciales.
Dependerá de nosotros. Seguir felices con la grieta o cerrarla de una buena vez y sentarse a hablar con la patrona porque no estaría sintiéndose una mujer plena.

Amigo lector, usted decide que es lo importante.

Alejandro Borensztein

diario Clarin  9/04/2017

jueves, 6 de abril de 2017

EL DERECHO A COBRAR Y EL DERECHO A NO IR

“Argentina camina todo el tiempo delante de sí misma”, escribió hace casi cien años Ortega y Gasset. Nos pensamos como suecos o noruegos y odiamos compararnos con Perú o Bolivia, que nos superan en casi todas las tablas. Discutimos la Universidad cuando la mitad del secundario abandona y en la primaria no se comprenden textos simples. Hablamos de cambio cultural y hace unas semanas en la radio un sindicalista de ATE me dijo: -Claro, estamos en contra de la productividad. No me imagino cómo un trabajador puede estar en contra de que su fábrica produzca más. Y si es una fábrica recuperada, ¿también estarán en contra?
Cuando intenté profundizar un poco ese delirio, el sindicalista me explicó que la productividad es una estrategia de dominación del Consenso de Washington.
Esta semana hemos visto cómo los maestros, que hace unos meses se pronunciaron contra los exámenes, se manifiestan hoy a favor del ausentismo. Los sindicatos docentes presentan el asunto como un derecho adquirido, y no discriminan entre las faltas justificadas y las que no. O sea: existe el derecho a cobrar y el derecho a no ir.
En las escuelas públicas de la provincia de Buenos Aires hay un 17% de ausentismo (en las empresas privadas oscila entre un 2 a 3% y en los colegios privados llega al 5%). Es habitual que el mismo maestro que se enferma para lo público se encuentre saludable para lo privado: la actitud es cínica y por cierto bastante cobarde: su ideología llega hasta donde lo dejan.
Ese diecisiete por ciento está compuesto por: enfermedades cortas (28%), largas (49%), ART (enfermedades profesionales, como afonía 23% -los locutores, que hablan durante seis horas corridas en la radio durante todos los días, no tienen esos problemas en la garganta- y el 40% son razones particulares: 40% por exámenes (¿quién estaría en contra de que se preparen?) Es una lástima que tanto conocimiento no llegue al aula, donde los parámetros son cada vez peores), 14% por maternidad, y el resto por diversas razones como actos escolares o donación de sangre –es conmovedor que ganando lo mal que ganan, afónicos y estresados, se arrastren hacia un hospital a donar su sangre a un hermano.
Estas ausencias representaron el año pasado 10.500.000 días de licencia. De cada cinco recibos que el Estado provincial paga, uno es de un suplente. Cuando el gobierno le pidió a las juntas médicas -un servicio tercerizado que se heredó de Scioli- que revisaran las licencias, se dio de alta el 62% de quienes estaban en “largo tratamiento” y comenzó a echarse luz sobre el asunto de las licencias psiquiátricas, tema que llegó a la justicia penal que investiga licencias por treinta días con cuadros de depresión. Cuando en el marco de la causa fue indagado y procesado el Dr. Block, uno de los médicos que emitía certificados truchos, muchos docentes confesaron que no padecían en realidad el cuadro mencionado en el certificado médico. Las irregularidades que la prestadora presentó ante ATE, SOEME Y SUTEBA son infinitas: -“El agente presentó un talón de licencia apócrifo”.
-“La agente presentó un certificado medico adulterado”.
-“La agente usufructuó una licencia médica por familiar enfermo. Luego se le efectuó una inspección domiciliaria, pero no había nadie en el domicilio. Una vecina informó que se encontraban de vacaciones”.
-“Presentaron certificados médicos y una historia clínica presumiblemente apócrifa”.
-“La agente agredió verbal y físicamente a la profesional por no haberle otorgado la licencia requerida ya que dicha petición no estaba fundada en razones medicas”.
A la vez, la empresa denunció usurpaciones sindicales: “Desde el inicio de la prestación -dicen- hemos sufrido innumerables interrupciones por parte de organizaciones sindicales que, con el supuesto objetivo de velar por los derechos de los trabajadores, irrumpen en nuestros consultorios y obligan a la interrupción del servicio, siempre con exigencias fuera de nuestro alcance y con métodos violentos e intimidatorios”.
El derecho a faltar le cuesta al Estado 14.300 millones de pesos en suplencias. La provincia les propuso a los docentes que, si colaboraran en bajar el promedio, podrían cobrar cinco mil pesos más por año. Los gremios docentes, claro, dijeron que no.
¿Es esta una columna en contra de los docentes? No, es una columna a favor de los docentes buenos: los que van, hacen su trabajo y han enseñado a generaciones de argentinos.

Jorge Lanata

Diario Clarin 1 de abril de 2017

sábado, 1 de abril de 2017

PASOS DESTEMPLADOS





PASOS DESTEMPLADOS
another noir fiction of Alejandro Marin
blog: cortemoslacarajo.blogspot.com


A murder that has taken place in the Argentine city of Rosario confronts Jordi Gonorria, an economist and cook and his friend Quito Verdudo, a retired police officer, with a new mystery.
The drug trafficking that has infested Rosario, the never-quite-revealed secrets of nazism in Argentina in the late '40s and international financial fraud, will set the backdrop to, and eventually elucidate, their investigation.
On the way, they will be joined by old friends, a blend of fictional, picturesque and in-the-flesh characters who have left their footprints and the vicissitudes of the relationship between our economist and his new girlfriend.
This lithe and riveting narration is packed with culinary stories and mouthwatering recipes, insightful reflections on today's economy and situations that will not cease to surprise the reader.

Available (in spanish) AMAZON KINDLE store.




jueves, 30 de marzo de 2017

MUESTRAN SUS DIENTES LOS ANTICUERPOS EL SISTEMA

LA NACION
SÁBADO 25 DE MARZO DE 2017

Hace unas semanas empezó a hervir el caldo en el que buena parte del peronismo y de los que medran en las sombras pretenden cocinar el fracaso del gobierno de Cambiemos. En medio de la confusión, cada cual echa lo suyo a la olla.
La calle es un reflejo de los intereses en disputa. Después de un primer año en el que Macri compró gobernabilidad y les dio a los gremios y las organizaciones sociales mucho más de lo que les había dado el kirchnerismo, la apuesta al diálogo voló por los aires. La intransigencia de los líderes sindicales y sociales, así como las consignas de los manifestantes y piqueteros, dicen que lo que se dirime va más allá de los reclamos salariales (legítimos en muchos casos, aunque imposibles de atender en un país en ruinas). "La semana que viene vamos a salir de vuelta a las calles, y le anunciamos a la compañera Patricia que vamos a cortar las rutas", amenazó esta semana Emilio Pérsico, jefe del movimiento Evita. Lo que se busca es jaquear a un gobierno legítimamente elegido que, además, está lejos de tener gestos autoritarios.
En otro frente, la procuradora Gils Carbó se encarga de embarrarle la cancha a Macri y sus funcionarios abriéndoles causas a discreción con la inapreciable ayuda de sus fiscales y jueces militantes de Justicia Legítima, una aberración que nos legó la década perdida. Mientras, el kirchnerismo despliega el cinismo y la hipocresía de siempre para destruir como sea la posibilidad de alternancia y recuperar el poder antes de que el avance de las causas judiciales que se ciernen contra la jefa suprema la acerquen a la posibilidad de quedar detenida.
En sus muchas caras, y con algunas excepciones, el peronismo fuera del gobierno vuelve a mostrarse como un pack-man que busca devorarse la base de sustentación de la administración de turno. Este fenómeno, ya conocido, tenderá a pronunciarse a medida que se acercan las elecciones. Todos quieren llegar primero y en el camino también se van mordiendo entre ellos, hasta que uno tome la delantera y pueda garantizar el regreso de todos al control político y económico del sistema. Entonces, el conjunto disperso se abrazará al más fuerte para subirse a un nuevo retorno del mito peronista y todo volverá a empezar, a costa de un país degradado en donde florecen la marginalidad, el delito y la violencia: un patio de juegos perfecto para la corrupción de siempre.
Pero no es sólo la parte más oscura del peronismo la que conspira. Bajo la superficie hay un combate perpetuo de tribus que tiran sólo para su lado. Y más ahora, ante un gobierno aparentemente dispuesto a enfrentar privilegios y prebendas sindicales, empresarias y políticas sostenidas durante décadas desde el Estado. Al ver amenazada la matriz que amparó esos beneficios, los anticuerpos de aquel sistema perverso también salen a mostrar sus dientes para evitar que Cambiemos se afiance en las próximas elecciones.
Para agitar más las aguas, el periodismo militante tiene quien lo ayude. Cada vez son más los comentaristas que, embriagados de actualidad, envueltos en el fragor del reality, pierden perspectiva y lanzan críticas desproporcionadas. Así, favorecen a los conspiradores en su intento de igualar los errores de esta administración con los horrores de la que pasó. De pronto, ajenos y virtuosos, descubrimos la pobreza en la que estamos sentados. Pero ¿no alimentamos la pobreza y la marginación actual durante la década en la que, por el viento de cola, pudimos haber hecho mucho por erradicarla? Los argentinos somos críticos inveterados. Especialistas en desmarcarnos y echar culpas, otro modo de no asumir la realidad. Por definición, el periodismo es crítico del poder. Debe serlo. Pero, como advirtió Jorge Fernández Díaz, deberíamos preguntarnos dónde está el verdadero poder en la Argentina tan convulsionada y compleja de estos días.

Tenemos por delante un invierno largo y difícil. El Presidente y sus funcionarios no son infalibles. Cometen errores. Y hay que seguirlos de cerca. Pero tomaron la papa caliente entre las manos y desactivaron bombas que estaban a punto de explotar. Ahora pisan un terreno minado, sembrado de privilegios e intereses sensibles. Se trata de saber dónde y cuándo apoyar el pie para avanzar sin que todo estalle. Hay grandes esfuerzos para imponer en la opinión pública que nada cambió, que la Casa Rosada está llena de ineptos a los que los problemas les quedan grandes. Sin embargo, la desesperación por lograrlo crece junto con el temor de que este gobierno, con el indispensable apoyo ciudadano, sea capaz de empezar a cambiar la matriz prebendaria y corrupta de un país que no tenía destino.

domingo, 26 de marzo de 2017

NORMA MORANDINI

Norma Morandini, Directora del Observatorio de Derechos Humanos del Senado, conmovió a todos con su dura y sentida reflexión sobre el tono de los actos en los que se recordó el 41 aniversario del golpe de estado de 1976. La escritora, periodista y ex candidata a vice presidente tiene dos hermanos desaparecidos en la dictadura de los que habló por primera vez hace sólo cinco años. Curiosamente se llamaban Néstor y Cristina. Cuando hizo pública aquélla historia ya planteaba el desafío de hallar una forma de honrar a las víctimas construyendo “normalidad democrática” y “no imitando la lógica de enfrentamiento de los 70”.
Estas son algunas de las definiciones que dejó en su paso por Confesiones en Radio Mitre:
-“Por un lado se condena el autoritarismo pero se lo hace de manera autoritaria”
“A mi no me gusta que sea un rojo del calendario el 24 de marzo porque feriado siempre es fiesta”
-“Me preguntaba por la perversión del desaparecido al que nadie vió morir. No hemos podido tener una liturgia compartida. Hemos fracasado.”
“No nos hemos abrazado en el reconocimiento del dolor y por eso pasa lo que pasa hoy en esta falsificación que se ha hecho de la historia. Esa es la pervesión de la desaparición.”
-“Cuando alguien pierde a alguien cumple una liturgia en la que le dicen siento lo que te ha pasado”
-“Lo que más me impresiona es la crueldad que se manifiesta. Se ha ideologizado, se han apropiado de los derechos humanos. Lo que más me perturba es la crueldad. Que se invoque a los muertos y que se sea cruel. Me digo ¿puede ser que el ser humano sea ésto?”
“No se puede, 41 años después, volver a reproducir lo que hizo la dictadura con nosotros al no ser tolerantes con otros.”
“No se puede invocar los derechos humanos ni los derechos que nos da la democracia sin creer en la democracia.”
“Lo que hoy se ha desnudado de manera brutal es lo que negó Cristina Kirchner cuando se negó a traspasar los atributos de mando. Eso es no creer en la democracia.”
“No se puede caracterizar a un gobierno de dictadura cuando es un gobierno salido de las urnas. Eso es  desprecio a la legalidad democrática.”
“Tener desaparecidos no nos hace diferentes. No podemos ponernos por encima de la legalidad democrática.”
“Esta utilización del dolor sin reconocer el dolor ajeno para usufructuar espacios partidarios me hace tener la sensación de que el 24 de marzo es el día más largo de la historia porque no termina de pasar.”
-“Si hay algo que es perverso en la figura del desaparecido es que deliberadamente se oculta el cadáver para negar el crimen.”
“Yo no dudo de la buena fe de aquéllos que dijeron 30 mil. Ahora, ¿qué supe, qué sé del 30 mil? Una vez hice una nota cuando estaba en la televisión y entré a la Biblioteca Nacional y me dejaron ver todo el material que no está clasificado y abrí al azar un bibliorato del diario Crítica y con letras catástrofe decía “30 mil pasaron por la tortura”. Era del golpe de Uriburu. Yo lo he hablado con historiadores. ¿Por qué no investigan? ¿De dónde viene este número mítico que se repite? Yo no desconfío pero digo ¿cómo no podemos humanizarnos? ¿Como sacamos de nosotros lo peor y no lo mejor? Esto es lo que perturba. Y perturba sobre todo en jóvenes que no están siendo responsables con la libertad que tienen, algo que hay muchísimas generaciones que no han tenido en este país.”
-“Si hay algo que no se puede hacer con el pasado es falsificarlo.”
“Supe lo que había pasado con mis hermanos hace poco tiempo en el juicio de la ESMA donde hubo una narración de la fiscal refiriendo que los habían tirado en  los vuelos de la muerte… “
-“Hubo otro relato, que conocí hace dos o tres años- donde se describe una orgia de los represores con “las dos cordobesitas” y una de las cordobesitas es mi hermana. No hay derecho, porque no es mi dolor, es el dolor de tantísima gente.”
“He aprendido que los que han sufrido son los que tienen pudor. Los que han sufrido no insultan. Ahora estoy cercana al proceso de paz de Colombia y es como dice el escritor de Israel “el dolor es más fuerte que la ira.”
“Cuando veo gente con ira desconfío de su dolor.”


sábado, 25 de marzo de 2017

CONOCER LA HISTORIA, NO SOLO TENER MEMORIA

Nadie tiene que contarme la dictadura: la viví. Tenía 16 años aquel 24 de marzo y trabajaba en Radio Nacional, de donde me fui porque, a los pocos meses, me prohibieron pasar un tema musical porque decía la palabra "pobre”. Viví los libros prohibidos, los Falcon en la calle, el delirio festivo del Mundial 78, la guerra de Malvinas en las colectas de la televisión. Estuve en aquella marcha de la CGT, la primera, y me tocó cubrir después, para Radio Belgrano, el Juicio a las Juntas: empezamos cientos de periodistas y terminamos menos de cuarenta. Era desolador estar ahí, día tras dia. Ahí escuché a Rudger, Rádice ,de los grupos de tareas de la Armada, decir: “Yo sólo disparaba contra blancos móviles”. Y escuché a un militante del Partido Comunista relatar que, mientras lo llevaban secuestrado a la ESMA, mostró el carnet del partido y lo liberaron de inmediato.
Leí el Nunca Más hasta que el estómago me lo permitió y trabajé muchos años ayudando a “los organismos” en lo que se podía. En esos años, mirándome a los ojos el represor Osvaldo “Paqui” Forese me dijo “Los caminos de Dios son insondables”, mientras acariciaba su rosario blanco de la Triple A. Y un general de Inteligencia del Ejercito, años después, me advirtió en la semana posterior a La Tablada: “A usted, Lanata, el Ejército le ha hecho la cruz”. Nací y crecí en ese túnel. Y vi en las ultimas tres décadas como aquellos hechos se sacralizaron. El gobierno K escribió una historia oficial de la que estaba prohibido apartarse. Vi también como los organismos se declararon acreedores morales de la Argentina, como algunos de ellos se prostituyeron por dinero o poder y como un sector de esta sociedad siguió y sigue viviendo con aquel pasado en su presente continuo. "No se puede vivir pensando siempre en el Holocausto, pero tampoco puede vivirse como si nunca hubiese existido", dijo Simon Wiesenthal. Hoy, a cuarenta y un años del golpe, más de dos mil militares y civiles pasaron por tribunales con cargos de delitos de lesa humanidad; casi setecientos están condenados (300 cumplen la pena en cárceles comunes), 1100 están procesados (320 en penales comunes) y 315 murieron en cautiverio.
Otras causas en trámite avanzan con regularidad. Familiares de desaparecidos, ex presos y exiliados cobraron importantes indemnizaciones en distintos gobiernos y las Abuelas siguen buscando a sus nietos, de los que recuperaron a 121. Nadie puede sentirse del todo reparado –cualquier pérdida es irreparable- pero se ha avanzado hacia cierto estado de justicia. El problema hoy, cuarenta y un años después, cuando la mitad de quienes están leyendo ni siquiera habían nacido, es que la supuesta superioridad moral de las víctimas se ha trasladado a la política cotidiana. El viento setentista que cubrió la década robada reinstaló una versión maniquea de la historia que dificulta llegar a verdad alguna.
Aquella sorpresa estalló en la cara del gobierno cuando Tzvetan Todorov, el pensador francés de origen búlgaro, fue invitado a visitar el Parque la de Memoria y las instalaciones de la ESMA. Todorov escribió semanas después en El País de Madrid que “una sociedad necesita conocer la historia, no solamente tener memoria”. Y señaló que en ninguno de los sitios que visitó vio “el menor signo que remitiese al contexto en el cual, en 1976 se instauró la dictadura”. ”Los montoneros y otros grupos de izquierda –sigue Todorov - organizaban asesinatos de personalidades políticas y militares que a veces incluían a toda su familia, tomaban rehenes con el fin de obtener un rescate, volaban edificios públicos y atracaban bancos (…) No sugiero que la violencia de la guerrilla sea equiparable a la de la dictadura: las cifras son, una vez más, desproporcionadas, sino que además los crímenes de la dictadura son particularmente graves por el hecho de ser promovidos por el aparato del Estado, garante teórico de la legalidad. Como fue vencida y eliminada no se pueden calibrar las consecuencias que hubiera tenido la victoria de la guerrilla. Pero a título de comparación podemos recordar que más o menos en el mismo momento, entre 1975 y 1979, una guerrilla de extrema izquierda se hizo con el poder en Camboya. El genocidio que desencadenó causó la muerte de alrededor de un millón y medio de personas, el 25% de la población del país. Las víctimas del terrorismo de Estado en Argentina, demasiado numerosas, representan el 0,01% de la población".
"No se puede comprender el destino de esas personas sin saber porque ideal combatían ni de que medios se servían –advierte Todorov- (…) han sido reducidas al papel de víctimas meramente pasivas que nunca tuvieron voluntad propia ni llevaron a cabo ningún acto (…) La manera de presentar el pasado en estos sitios de memoria ilustra la memoria de uno de los actores del drama, el de los reprimidos. Pero no se puede decir que defienda eficazmente la verdad, ya que omite parcelas enteras de la historia”.
Recordamos hoy una de las épocas mas oscuras de nuestra historia, pero no podemos, sinceramente, evaluarla sin prejuicios, frases hechas y datos parciales. La “autocrítica” militar fue formal y escasa y la de los guerrilleros, casi inexistente. ”Sin perdón no hay futuro, pero sin confesión no puede haber perdón”, definió el obispo Desmond Tutu al proceso de Promoción de Unidad Nacional y Reconciliación en Sudafrica. Allí ,durante mas de un año, víctimas y victimarios se enfrentaron cara a cara en cadena nacional. Y debían decirse la verdad. El “Ubuntu” es un concepto ético: "Yo soy porque nosotros somos", se traduce.

Argentina es el país donde las heridas no cierran nunca. Deberíamos aprender, cuarenta y un años después, que no hay muertes justas. Y que la muerte es injusta por definición.

Jorge Lanata diario Clarín
25/3/2017

jueves, 23 de marzo de 2017

RECONOCIMIENTOS

PASOS DESTEMPLADOS, segunda novela negra de Alejandro Marin,  es recomendada por LETRALIA, TIERRA DE LETRAS, (Letralia.com) la revista de los escritores hispanoamericanos en Internet.


Esta revista, fundada en el año 1996, posee un extenso archivo de obras, muchas de las cuales han alcanzado reconocimiento internacional.
En el año 2010 recibió un homenaje de la Universiadad de Zulia. Y en el año 2007 obtuvo el Premio Nacional del Libro de Venezuela, edición 2007, en la categoría Publicaciones Digitales como el mejor sitio electrónico que promociona el libro y la lectura.
En años anteriores, Letralia ha sido finalista en los premios Lo Mejor De Punto Com (2004 y 2005), de Venezuela, y en los premios Stockholm Challenge (2006 y 2008), de Suecia. 




La novela ESPERANDO EL DESTINO, tercera de Alejandro Marín, es recomendada por la revista CRITICA de Chile. (Critica.cl)

Critica.cl es una revista electrónica, económica y políticamente independiente que desde su fundación (1997) opera como un medio de difusión y discusión de ideas sobre literatura, arte y cultura en Chile y en América Latina.  De hecho, Crítica.cl es un puente cultural para el mundo académico e intelectual en lengua castellana que vincula a Chile de Arica a Punta Arenas y con América Latina y el resto del mundo iberoamericano o relacionado con él.
Le confiere seriedad a la revista la cuidadosa selección de autores (y colaboraciones), muchos de ellos docentes en las más reconocidas universidades del continente, de México a la Patagonia, y de América del Norte y Europa, sobre todo España.


viernes, 17 de marzo de 2017

LAS MUJERES QUE NO ERAN QUIENES DECIAN SER




LAS MUJERES QUE NO ERAN QUIENES DECIAN SER
author Alejandro Marin
Blog: cortemoslacarajo.blogspot.com

Rio de la Plata noir fiction
Two friends, an economist by profession and keen cook, and a police Commissioner former Chief of the Federal Police’s Complex Crimes Bureau, try to disentangle the mystery of the case which has fallen into their hands.
The story unfolds between Montevideo and Buenos Aires, sometimes separated by the river and others by an unequal context, in which the west bank lives ravaged by lies, corruption and the crude vindication of violence against the background of collective denial of the true facts which happened in a past laden with aggression and hostility towards those who thought differently.

The story fully describes the central characters who roam the different milieus which the investigators have to travel in a fraught search for truth.

Written in an entertaining style, lacking neither humour nor intelligent irony, the narrative leaves some space for the intricacies of Argentine economy and the description of tasty meals, sometimes with detailed stories and recipe. With the conviction that good food and drink, other than a healthy exercise for a better quality of life, also represent a platform from where to sharpen one’s wit and reflect on the events that help find the secrets one pursues.

Available (in spanish) AMAZON KINDLE store

miércoles, 15 de marzo de 2017

LA ARGENTINA Y LOS DERECHOS HUMANOS (VI)

Y  la sorpresa la dio el candoroso matrimonio Kirchner. Primero él y luego ella. Portadores de adolescencias varias, decidieron poner nuevamente el tema en actualidad. Por razones políticas seguramente. O vaya a saber por qué primitivos mecanismos mentales.
Dicen sus detractores que durante las épocas difíciles el matrimonio estaba mas ocupado en las tasas de interés que en el interés de la gente.
Esto, aparentemente cierto, explica esta cruzada de conversos acompañados por irresponsables, resentido y filibusteros.
Claro que el tema de los derechos humanos siempre es un algo hemipléjico. Siempre se es mas comprensivo con los amigos que con los ajenos. Y esto ocurre dondequiera se mire.
Por caso los estadounidenses, autoproclamados campeones de los derechos civiles, trataron de vestir la harto conocida tortura del submarino. Explicando que colgar al sospechoso de los pies facilita y acelera la conversación. Las palabras caen sin esfuerzo.
Y el bote de agua donde de tanto en tanto se sumerge la cabeza del contradictor, resulta necesario dado los climas tórridos donde se realizan tan deliciosas tertulias.
Por su parte el gobierno español amonesta con una palmadita en la espalda  a los buenos de los abuelitos Castro por no dejar salir a las gentes de la isla. Y mantener en prisión a algunos personajes  rarísimos que no están de acuerdo con tan dulces y bien intencionados viejecitos. Como se reta al hijo o al amigo por alguna travesura intrascendente.
Mientras fomentaba las andanzas de un moderno y togado Torquemada  que,  adjudicándose jurisdicción planetaria,  perseguía hasta en la isla de Monpracen a todos los que consideraba violadores de derechos humanos. Hasta que intentó indagar en algunos pecadillos del generalísimo y fue enviado a su casa.
Claro que con prescindencia de estos y otros chascarrillos, bienvenido sea este frenesí por los derechos de las gentes. Nos sirve para vacunarnos contra esa enfermedad autoinmune que vuelta a vuelta nos lleva a ungir como jefe al mas bellaco del barrio.
Pero lo novedoso es la utilización de los derechos humanos como arma política. Y claro que para eso se apuntan muchos.
Así que ahora les tocó ser juzgados y rejuzgados a  los ya ancianos militares. Para ello se olvidaron los principios mas elementales del derecho penal y no importó que ya concurran a las audiencias en sillas de ruedas, en camilla o con tubos de oxígeno.
Y que una vez producido el ajusticiamiento se pretenda enviarlos a una cárcel común, llevando sus camillas o respiradores a las mismas celdas de los pedófilos o asesinos seriales.
Y digo ajusticiamiento porque desde que se produce la denuncia ya se sabe que van a ser condenados. Son juicios sin incertidumbres porque los ajusticiados han sido despojados de todos sus derechos. Y el mismo juez que se apresura a dictar la libertad de un múltiple asesino del común, también se apresura a condenar al anciano que parece que hace cincuenta años cometió algún pecado. Capital o venial. No importa. Lo que importa es el ejemplo. La cabeza que hay que ofrecer.
Y claro que continúan apareciendo cachafaces poco memoriosos  que de pronto recuerdan que hace treinta años fueron torturados y plantean nuevas demandas contra los agotados ancianos.
Claro que la sentencia les sirve para presentar en alguna ventanilla y así lograr que los contribuyentes  les recompensen las penurias que dicen haber sufrido. Por que los derechos humanos se han convertido en un magnífico negocio.
Para poder apreciarlo, se puede ver el notable emprendimiento montado por la encantadora dama que encabeza a las madres circulantes. Que además de dinero para hacer viviendas, que parece que nunca se hicieron en el número que justifique los montos entregados, incluye hasta una universidad en la que solo Dios sabe que enseñan.
Sin olvidar otros aspectos ya insólitos de esta cruzada.  Como el afán de algunos jueces para tomar compulsivamente muestras de los fluidos de los viandantes con el objeto de determinar su eventual relación de parentesco con algún desaparecido. Sin duda una notable expresión de respeto a la intimidad de las personas.
O el intento para que algún otro juez complaciente le prohiba a un señor usar el apellido que la caiga en ganas. O el pedido de renuncia a otro señor, que cree que la cantidad de desaparecidos nunca llegó al número mágico santificado por las tribus urbanas. Sin poder apreciar, claro, que  un solo desaparecido es un escándalo de la razón.
Así que el adolescente matrimonio que vino del frío puso nuevamente el tema en actualidad, nos devolvió al pasado, fomentó magníficos negocios,  arrojó a una nueva hornada de ancianos a la cárcel. Y fundamentalmente banalizó los derechos de las gentes. De todas las gentes.